Negocio · 6 min de lectura
Lo que te cuesta de verdad un pedido por plataforma (con números)
Un pedido de 25 € con un 30 % de comisión no te quita 7,50 €: te quita casi todo el beneficio. Los números, y qué hacer sin renunciar al volumen.
Equipo de Carta Digital Fácil · 14 de agosto de 2026
Todo el mundo sabe que las plataformas se llevan «un 30 %». Lo que casi nadie ha hecho es la cuenta de qué queda después, porque ese 30 % no sale del beneficio: sale de la venta.
La cuenta, con un pedido normal
Un pedido de 25 € en una pizzería con un coste de materia prima del 30 %:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Venta | 25,00 € |
| Comisión de la plataforma (30 %) | −7,50 € |
| Materia prima (30 % de la venta) | −7,50 € |
| Envase y bolsa | −0,80 € |
| Queda para personal, local, luz y beneficio | 9,20 € |
Ese mismo pedido, entrando por tu propia carta de reparto:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Venta | 25,00 € |
| Comisión | 0 € |
| Materia prima | −7,50 € |
| Envase y bolsa | −0,80 € |
| Reparto propio (o recogida en local) | −2,50 € |
| Queda | 14,20 € |
Cinco euros de diferencia por pedido. Con veinte pedidos al día son 3.000 € al mes. Ese es el orden de magnitud del que estamos hablando, y por eso conviene mirarlo con calma.
El error es plantearlo como «o una cosa o la otra»
Las plataformas hacen algo que tú no puedes hacer solo: te ponen delante de gente que no te conoce. Eso vale dinero y tiene sentido pagarlo. Lo que no tiene sentido es seguir pagando ese peaje por el cliente que ya te conoce y que pide todas las semanas.
La estrategia que funciona es sencilla:
- Mantienes las plataformas para captar clientes nuevos.
- Metes en cada bolsa un QR de tu propia carta con un motivo para usarla: un refresco, un postre, un descuento en el próximo pedido.
- El que repite, repite por tu canal, donde el pedido te deja cinco euros más.
Qué hace falta para tener canal propio
Menos de lo que parece: una carta de reparto con tu marca, un cobro online, un radio de reparto y unos horarios. Y que el pedido entre donde entran los demás —en el TPV y en la pantalla de cocina—, no en otra tablet más en la repisa.
La parte que no es dinero
Con el pedido propio sabes quién es el cliente: qué pide, cada cuánto y desde cuándo no aparece. Con el pedido de plataforma, el cliente es de la plataforma. El día que suban la comisión, esa lista es la diferencia entre negociar y aguantar.